miércoles, 14 de septiembre de 2011

Cobarde (Noelia Vanrell)

Francisco Ribalta, Cristo abrazando a San Bernardo, 1624-1626, 158x113cm, óleo sobre lienzo
Ilustró Noelia Vanrell

 



Un abrazo

sostenido en la espera

en tus brazos

de carne herida y palpitante



Un abrazo

esperado en el llanto

descubierto en silencio

inconfesado deseo



Tu abrazo

promesa callada

de tu palabra dicha

y de mi no escucharla



Mis brazos

de carne cobarde

que se cierran, no se abren

que aún temen abrazarte

  

                              

Noelia Vanrell

3 comentarios:

  1. Noelia, tu poesia me recuerda a los comentarios de Nouwen sobre el hijo mayor en el cuadro de Rembrandt "El Regreso del hijo pródigo". Con las manos duras y estrechadas sólo mira desde afuera cómo los otros se abrazan... ¿Cuánto porcentaje de miedo tendrá la cobardía? ¿y qué más aparte de eso tiene? Voy a rastrear un poco en los libros de ética.

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  2. A mi en cambio, Noelia, me recuerda a la cantidad de veces que aparece en el Antiguo y Nuevo Testamento la expresión "¡No teman!" o "¡No temas!".
    Me da mucha paz ese imperativo viniendo de Quien viene, Conocedor del alma humana.

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