domingo, 7 de agosto de 2011

Banks of the Ohio (Raúl Lavalle)


Edvard Munch,  El grito, 1893, óleo, temple y pastel sobre cartón, 91x73,5cm


           
The banks of the Ohio. ¡Qué linda canción! La acababa de escuchar en la versión del conjunto irlandés The Wolfe Tones y me vinieron ganas de verla cantada, en You Tube, por la bella Olivia Newton John. Me volvieron entonces los recuerdos de aquella estancia en Roma, en febrero. Los chicos subían a la cúpula de San Pedro pero mi hijo y yo queríamos caminar un poco. Antes tenía que hacer bendecir mi medalla de San Gregorio Magno. No era tarea difícil, porque en Roma hay tantos curas como militares hay en Buenos Aires. En realidad esa humorada de Landrú se aplicaba bien a los años ’60, no a los tiempos actuales. Además yo estaba en Ciudad del Vaticano; para ser más preciso, en la Via della Conciliazione.

            Me bastó caminar unos metros para ver la figura de un presbítero. Accedió a la bendición pero me pidió hacerlo en inglés, su lengua materna. Le dije que me parecía óptimo, pues el Papa Gregorio había enviado a San Agustín de Canterbury a evangelizar Britania. Le gustó mi comentario y añadió que desde hacía varios años estaba trabajando pastoralmente en Estados Unidos, en Massachusetts. ‘¡Ah, entonces usted debe conocer muy bien el río Ohio!’ ‘Sí, muy bien’, respondió sobriamente. Cometí entonces la necedad de empezar a entonar (“entonar” es un osado modo de decir, en mi caso) aquel famoso tema de amor y de sangre:

I asked my love to take a walk,
To take a walk, just a little walk:
Down beside where the waters flow,
Down by the banks of the Ohio.
“And only say that you'll be mine,
In no others arms entwine.”
Down beside where the waters flow,
Down by the banks of the Ohio.
I held a knife against her breast.
As into my arms she pressed,
She cried: “Oh Willie, don't murder me
I’m not prepared for eternity.”

            Pero Father John (tal su nombre) me acompañó, con condiciones vocales tan malas como las mías. Una religiosa, algo entrada en años, pasó a nuestro lado no sin cierto gesto de desaprobación: no convenía a hombres provectos en edad dar un espectáculo más bien deleznable y cantar tan mal en la Italia de Giuseppe Di Stefano, de Carlo Buti y de Luciano Pavarotti. ‘Papá, dejá de hacer papelones’, nos dijo Patricio a guisa de voz de la conciencia. Pero esa vez no fue la primera. No puedo olvidar que, cuando habíamos llegado a Atenas, cerca de la Puerta de Adriano vimos un busto de Melina Merkouri en una pequeña plaza. Como no figuraba su nombre, le pregunté a una anciana griega de largo vestido negro. Ella tuvo una laguna propia de nuestra edad pero, a falta de mejor respuesta, se puso a cantar la melodía de Never on Sunday. Ni corto ni perezoso me uní a ella y desafinamos juntos: si París bien vale una misa, Atenas bien vale una canción sin bouzouki.


                                                                                                                      RADULFUS

7 comentarios:

  1. Me hiciste reir mucho Raúl con las dos situaciones. ¡Gracias! ¡Y tu hijo! Muy gracioso. Me dieron ganas de formar parte de ese coro.
    Busqué las canciones en you tube. Ahí van las direcciones para los que quieran ensayarlas, y empezar bien "entonados" la semana, ja ja:
    Olivia:
    http://www.youtube.com/watch?v=MilfP2fVLhU
    Melina:
    http://www.youtube.com/watch?v=pnOox2Rmaow

    ResponderEliminar
  2. María Sol Rufiner8 de agosto de 2011, 12:57

    Y así chicos es como San Gregorio Magno nos dió las notas musicales... Como estar en una de sus clases querido Radulfus... Aunque debo decir menos mal que su hijo es voz de conciencia, porque con mi mamá nos hubiéramos puesto a cantar las dos ¡jaja!
    Gracias Marisa por las canciones
    MS

    ResponderEliminar
  3. Coincido con Sol!! leer el texto fue como volver a las aulas de latín y griego en sus clases y escuchar sus anécdotas!!! jajajaaa, qué lindo! Gracias Raúl, me encantó!!

    ResponderEliminar
  4. Muy divertidas las anécdotas jaja, y me encantó la canción!

    ResponderEliminar
  5. Buenísimo, no paré de reír!! Gracias por compartirlo, y tan detalladamente, sentí que estaba ahí!!

    ResponderEliminar
  6. Ufff... Me reí, viajé y canté! Qué linda manera de empezar el día!!
    Me encantó el relato Raúl!!! Y me mató la frase: "I'm not prepared for eternity". Frase fuerte...
    Cariños!

    ResponderEliminar
  7. Hermoso texto, genial la anécdota, muy divertido. Gacias Raúl por compartir este recuerdo tan lindo.

    ResponderEliminar