jueves, 11 de abril de 2013

Seguro (Francisca Beccar Varela)


Amadeo Modigliani Jacques and Berthe Lipchitz 1917 (Ilust.blog)




 Recibimos la gracia de que algunas personas sean parte de nuestra vida, y que nuestras suertes o etapas sintonicen la misma frecuencia en el mismo momento, nuestras ideas concuerden, nuestras aspiraciones se parezcan. Y qué lindo y seguro se siente. Nos refugiamos en ello.
Tanto que a veces abusamos de esa gracia y queremos más, queremos que también sean parte de nuestras decisiones, que nos digan qué hacer, que nos tengan siempre en cuenta, prácticamente nos ofendemos si no estamos como número 1 en su lista de prioridades. Así de celosos y pretenciosos somos a veces.
Dejar ir lo que nos hizo sentir que el universo y la providencia nos acompañaban, esas personas puente que hicieron que nuestra vida cobrara otro sentido, nos cuesta.
El camino y y la decisión propia nos dan náuseas, necesitamos de esos alientos, de esas "almas gemelas" que en realidad no son otra cosa que personas, con sus propios caminos, dispuestas a estar para nosotros cuando se lo pedimos, pero que no son Superman... y los culpamos por ello, ¿por qué no siguen asegurándonos que todo va a estar bien? ¿Por qué nos dejan solos?
Hasta que la realidad nos pega una cachetada, y lo entendemos... o no.


Francisca Beccar Varela



 



11 comentarios:

  1. ¡La responsable de la canción soy yo! jaja Francisca no tiene nada que ver. La escuché en una película en que actuaban Robert Redford y Michelle Pfeiffer. Él era un periodista que la ayudaba a ella en su carrera, a tener seguridad en sí misma, en sus capacidades. Por eso la asocié. Es una pelicula triste, Francisca, como tu texto por que él al final muere.
    Creo que es absolutamente humano apoyarnos en otros y apoyar a otros.
    Solos no podemos nada. Y tampoco tiene sentido me parece. Necesitamos alguien en quien reflejarnos, que le de sentido a lo que hacemos.
    Un equilibrio raro entre la libertad y la dependencia. Que nos deje ser y sin embargo que esté ahí. Y a la inversa. No sé esa es mi experiencia.

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  2. Muy sincero lo tuyo, Francisca. Creo que la vida es un constante acto de apego y desapego. El otro día que veía "Life of Pi", el personaje principal decía: "He dejado muchas cosas atrás: mi familia, el zoológico, la India, Amandi... Supongo que, al final, la vida se resume en un gran acto de desapego. Pero lo que más duele siempre es no tomarse un momento para decir ´adiós´..."

    Y creo que en ese sentido, lo importante es aprender a despedirse. La vida te dará otras personas, pero no otras despedidas. Es lo que me ha hecho pensar tu texto. Gracias.

    P.S. Marisa, felizmente, que aclaraste que el video lo pusiste vos, jaa! Cuando abrí el texto, primero hice correr el video y pensé: "Uh, esto se viene con mucha miel" jaa!!

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    1. ¡Si pobre Francisca!Le arruiné el texto. Ese es el peligro que corren los que nos dan la libertad de ilustrárselo. Yo me refugio en lo que dice Steiner "Ningún hombre o mujer necesita justificar su antología personal, sus bienvenidas canónicas" jajaja

      El comentario que le hiciste a Francisca está muy en línea con el texto de Lydia... ¿no? ¡Muy lindo eso de que la vida te da otras personas pero no otras despedidas!

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    2. Ahí está, ahí le puse algo más chic, pobre Francisca. Dejé la canción abajo por si hay algún curioso.

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  3. Concuerdo con lo que dijo Hèctor: aprender a despedirse es muy importante. Sino puede sobrevenir una sensación horrible de 'cuentas pendientes' que no se pueden cancelar, pero con personas y tambièn con lugares. Me mudè bastante y entendì tu texto Francisca tambièn en ese sentido: hay lugares que nos dan cierta seguridad, que nos aseguran que todo esta ahì, como queremos, que es firme. pero cuando aparece el cambio, tambièn hay que aprender a seguir viviendo (quizàs muy superficial mi reducciòn a lugares, pero para mì son importantes muchas veces).
    Hèctor, con respecto a la pelìcula Life of Pi, desde ya se la recomiendo a cualquiera, porque es muy linda. Y la tristeza que nos da no es la de la tragedia, o las muertes, o los sufrimientos, sino esa tristeza de no haber podido decir Adiòs, y bueno, todo lo que podemos sacar de ahì, y tambièn tratar de no dejar pasar de largo esas oportunidades!!! Les paso el link de una reseña muy linda de esa pelìcula: http://blogs.lanacion.com.ar/cine/criticas/life-of-pi-un-momento-para-decir-adios/

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    1. Anoche vi la película que recomendaste Teresita, vos y Héctor.
      Es muy linda. Da qué pensar. Pude entender mejor lo que decía Héctor sobre las despedidas. Sobre no perderse la despedidas.
      Lo que más me hizo pensar fue sin embargo esa idea de que "Dios es la mejor historia".
      Esa idea la encontre en Umberto Eco, él también se siente maravillado por la historia que cuenta el cristianismo, dice que es una belleza (eso aparece en la película también: Dios hecho hombre que sufre por el hombre y muere por él a causa de su amor, como una historia que desconcierta al personaje)
      El año pasado leyendo un libro de Gesché sobre el mal se suscitó en mí la misma reacción "¡Este teólogo dice lo que a todos nos gustaría que dijera sobre Dios y su papel en el sufrimiento del hombre!"
      También le escuché decir a Christian Carman que en física hay investigadores que sostienen que la hipótesis más bella es la que seguramente este más cerca de la verdad.
      ¿Será así? Sería una belleza realmente y un ardid muy inteligente. Lo cual sería otra vez una belleza.

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    2. Yo también he pensado lo que decís, Marisa, pero siempre me queda una cuota de insatisfacción. Voy a citar a un amigo poeta, para explicar esa cuota:

      "Pasada la tormenta,
      el paisaje
      no tiene esa belleza
      de cuando las cosas giraban
      sin rumbo por el aire."

      Eso mismo pero al revés. Mientras estás en la tormenta, no aprecias la belleza (bueno, mi amigo al parecer sí lo hace, jaa, pero lo digo en un sentido más existencial)del paisaje. Luego con un espíritu más calmo todo es apreciable hacia el bien, la belleza, la verdad, etc. Pero mientras que estás sacudido por una situación límite o no tan límite, nuestros captores de belleza, pierden señal y andamos desorientados.

      Bueno, dejo esa inquietud.

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    3. Sí, sí es cierto Héctor. Y es por esa tormenta que todavía "conversamos" sobre esto y hacemos filosofía. ¿No?

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  4. Pobre Marisa! a mi no me habia molestado, pero me gusta mucho el nuevo cuadro. Qué lindos y acertados comentarios! gracias!

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    1. Listo ahí la saqué y sanseacabó.

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  5. Francisca, muy liberador y bien pensado lo tuyo! Bien expresado! Gracias!

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