Telémaco y Mentor, http://www.conflictmentoring.es/Mentoring.html (Ilust. blog)
En rueda de amigos leemos La Odisea. Marcela propone mirar la
figura de Mentor en el canto II. Él, como amigo de su padre ausente, aconseja
al joven Telémaco y lo anima diciéndole: ¡tú puedes! En su intimidad, Telémaco
reconoce a quien se ha presentado con la figura de Mentor; ¡es Atenea!
Un griego del siglo VIII a.C. podía
expresar su experiencia interior de la cercanía de Atenea cantando este poema.
Y Dios lo escuchaba, dice Rosenzweig. Podía también quedarse en la música de la
poesía, sin rezar, o hacer con ella un trabajo erudito, poco musical.
¿Y si hoy el Señor estuviera tan cerca que
lo reconocemos en la experiencia de la interioridad?
La experiencia (empeiría/euporía) son
nuestros poros que, cuando no se cierran (aporía) comunican la intimidad con el
afuera. Por ellos pasa a veces alguien con el rostro del pobre, del huérfano,
de la viuda, y podemos decir ¡es el Señor!
Gracias Luis. "La presencia de lo divino en los otros y en uno mismo", un modo de poner en palabras una experiencia humana de todos los tiempos acerca de lo sagrado de la vida que a veces tocamos y a veces se nos escapa.
ResponderEliminarMuy pero muy lindo, Luis. Qué profunda esa interpretación sobre cuando los dioses griegos toman forma humana. Hay tantos momentos en que ocurre eso que ahora voy a prestar un poco más de atención. Nunca lo había pensado desde esta perspectiva.
ResponderEliminarMuy bueno. Querido PROFESOR Y FILOSOFO. siempre exprese y lo seguire haciendo, que usted es un FILOSOFO, no solamente un profesor.
ResponderEliminarLa experiencia (empeiría/euporía) son nuestros poros que, cuando no se cierran (aporía) comunican la intimidad con el afuera. Por ellos pasa a veces alguien con el rostro del pobre, del huérfano, de la viuda, y podemos decir ¡es el Señor!
me encanto este fragmento.
Me recuerda a LEVINAS, cuando habla de aquel rostro, de aquella categoria intimidad-infinitud. y que está en nuestra empatía. intuicion, imaginacion. inspiracion, educir la esencia de aquella conminacion. sea la viuda, el extranjero, el vagabundo de sus rodeos.
MAX HUNICKEN
Me impactó la agudeza y la luminosidad de su intuición.
ResponderEliminarGracias, Profesor.